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                                                                                   MARÍA MAGDALENA_________________________________

 

INTRODUCCIÓN

En María Magdalena se combinan, sin duda, otras varías Marías bíblicas, mal conocidas incluso por los primeros cristianos. Se cita a la bíblica Pecadora Arrepentida en las enseñanzas esotéricas, así como la recordaron los espiritualistas del período helenístico. A María Magdalena la veneraron los gnósticos, los templarios y los cátaros, así como los buscadores del Santo Grial, porque su persona absorbió muchas enseñanzas esotéricas de la adoración a las Vírgenes Negras, a su vez herederas del culto a la diosa Isis del Antiguo Egipto.

Cuando en el siglo IV los Padres de la Iglesia remodelaron la versión oficial de la Biblia católica, encontraron poco espacio para las “Tres Marías” del Nuevo Testamento, porque estuvieron obcecados siguiendo el antiguo criterio: Las mujeres deben ser castigadas por su sexualidad. ¡Y ello se consideraba justicia divina!. En tal contexto, la que fuese compañera/novia/esposa de Jesús clandestinamente continuó representando “lo sagrado” del sexo femenino. Es un fenómeno complejo y polifacético, que comenzó ya en los periodos oscuros de la Humanidad porque la Diosa-Madre-Tierra, reproduciéndola de color negro, se tuvo por más rica y más fértil.

Dejando a un lado su veneración entre los prehistóricos y el druidismo de la Europa primitiva, el culto que se potenció en la diosa Isis se elaboró en el Antiguo Egipto, pasando desde allí a Éfeso. Cuando floreció en Europa durante la Edad Media, de grandes hambrunas, ya la habían enriquecido mucho gracias a los contactos mantenidos de los caballeros templarios con los filósofos sufistas islámicos. Entre las creencias de los templarios se incluía una mística más sabia gracias a ocultar su nueva visión de Nuestra Señora, motivo por el cual la veneración a María Magdalena ha persistido a pesar de cierta oposición por parte del catolicismo. Ahora de nuevo se comienza a desvelar ofreciendo una renovada orientación hacia lo trascendente, muy necesaria en el mundo moderno.

En tiempos de Jesús el gnosticismo (la salvación a través del conocimiento) hacía dos siglos que triunfaba entre los judíos monoteístas de Jerusalén, debido a los continuos contactos comerciales con la lejana Persia, vía Mesopotamia. Los hebreos de la Galilea donde nació Jesús, convivieron además con el panteísmo de los griegos y de los romanos. Entre los primeros agustinos calabreses, que al cabo de los siglos fracasaron en su intento de establecerse en Jerusalén, estaba el famoso monje llamado Pedro el Ermitaño, el mismo que posteriormente predicó febrilmente la Primera Cruzada en Francia, la única que acabó con éxito al conquistar Jerusalén (1099). Gracias a las iniciaciones y revelaciones de los citados monjes calabreses, después los caballeros templarios, de los que fue Gran Maestre mi paisano Arnau de Torroja, de Solsona, habían superado la fe simplona y adoptado ciertas ideas heterodoxas.

Como en esta aproximación a María Magdalena se trata de presentar la visión que tuvieron tanto mi biografiado Arnau de Torroja como el resto de los templarios del siglo XII, empezaré recordando que la literatura rabínica aún hoy presenta a Jesús como un “bastardo Galileo hijo de un soldado romano llamado Pantera”. Se lo califica de mago que habría aprendido sus trucos de los egipcios, durante las décadas que vivió entre ellos. La reacción de los judíos al descubrirle sus trucos fue lapidarlo. Al negarle la divinidad, se basan en el olvidado "Segundo libro de Set" (s. III), donde se lee que el verdadero Cristo nunca fue crucificado. Para colmo, Eusebio de Cesarea había creído que sólo una décima parte de los Cuatro Evangelios era verdad (F. Conde Torrens: "El grupo de Jerusalén y Simon: Opera magna" (Revista "Año Cero" nº 7-192 - año XVII, ps 66 a 71).

Con lecturas semejantes los templarios de Palestina tuvieron motivos para dudar de lo aprendido dentro del catolicismo. Hoy ya es un “secreto a voces” que, especialmente el Evangelio de san Marcos, recuperó algunas fuentes del Antiguo Egipto, cuya cosmología sagrada de adaptó al Nuevo Testamento. En el fondo este no debería se el problema, sino que la gente de todas partes utiliza mal el necesario referente divino. Particularmente constato que a lo largo de mi vida se ha avanzado mucho, puesto que hasta 1960 el catolicismo incluso tuvo impedimentos para asumir el pensamiento humanista, la ilustración y el liberalismo político.

Debió de ser una gran sorpresa para los hermanos Torroja de Solsona, mis dos reivindicados biografiados, enterarse en Palestina de que María Magdalena en la vida real habría sido mucho más que una gran “Dompna” (o para los trovadores: “Domina” y "Midonis"). En el siglo XII “Nuestra Señora” popularmente fue la idealizada "Gran Dama portadora del Grial" de los romances que circulaban de boca en boca. Era el símbolo del ideal femenino, presentada como la Madre de Jesús, y servía tanto para los monjes como para los caballeros andantes. A ella le rezaban y le construían templos como si fuese una soberana de carne y hueso.

El clero explicaba otra cosa diferente de María Magdalena: Era una ramera arrepentida ¿Pero por qué, de ser así, en el Sur de Francia, a pesar de los dogmas, María Magdalena tradicionalmente fue siempre recordada cual una gran maestra iniciada en conocimientos gnósticos? Los gnósticos no tenían dudas de que ella impartió enseñanzas exclusivas, tal como era de esperar de la privilegiada persona que fue el primer testigo de la Resurrección. En 1945 hubo que darles la razón, debido a que fue descubierto en Nag Hammadi (Alto Egipto) el más importante de los evangelios gnósticos. Consta en total de trece manuscritos, nunca manipulados, que fueron escritos en lengua copta, y encuadernados en piel, hacia el año 400 d.C.. Una vez estudiados, fueron editados en inglés por primera vez en 1977, y el mundo supo que en ninguno de ellos se lee que María Magdalena fuese prostituta. Tal hallazgo vino a confirmar lo que ya se había leído en otro evangelio gnóstico encontrado anteriormente a orillas del Mar Muerto, donde tampoco consta que María de Magdala fuese prostituta ni nada parecido.

Los dirigentes de la Orden de Sión, fundadores de los templarios, de mente abierta y preclara, mantuvieron muy discretamente su devoción por la faceta femenina de la divinidad, de lo cual habían sido precursores los monjes agustinos calabreses de Jerusalén que fundaron la Orden del Santo Sepulcro (siguiendo la tradición del evangelista san Lucas), y la orden de Sión, cuando posteriormente se fusionaron con los esenios “Sabios de la Luz”, cuyo símbolo era una rosa y una cruz. Por dicha vía secretamente conectaron con el esoterismo cristiano establecido en Alejandría (Egipto), ciudad donde se enseñaba la Sabiduría de Hermes, readaptando las iniciaciones del faraón hereje Akenaton.

Fue a partir de 1118 cuando los sabios agustinos calabreses decidieron crear su brazo armado, llamándolo Orden del Temple. Por su vinculación a la Orden de Sión se puede entender que el rey Balduino II de Jerusalén reconociese que a ellos les debía su trono. Después los que eran belicosos se enrolaron a la Orden del Temple, pero casi un centenar de miembros de la Orden de Sión regresaron a Francia después de la Segunda Cruzada. Viajaron embarcados en la misma nave que llevó de vuelta al rey Luís VII, y se establecieron en una abadía cerca de Orleáns.

MARÍA MAGDALENA; DE PUTA, A APÓSTOL DE APÓSTOLES

La Santa Biblia alude a la Puta de Babilonia” (Apocalipsis 17:1-5), lo cual se utilizó para asociar a María Magdalena con la pecadora que Jesucristo liberó de los espíritus malignos. Cambiarle su identidad sirvió para evitar que sus hijos fuesen reconocidos herederos legítimos de Jesús en la Iglesia primitiva. Tal error lo perpetuó el pontífice san Gregorio I “el Magno” al llamarla “arrepentida prostituta redimida”, debido a no distinguir entre la María del Evangelio de Lucas, con la del Evangelio de Marcos. San Lucas se había confundido al asociarla con santa María Egipciaca, nacida en Alejandría en época romana, que a los doce años abandonó a su familia para llevar una vida desordenada hasta los veintisiete. Entonces María, arrepentida por su conducta, decidió hacer penitencia en el desierto durante cuarenta y siete años. María Egipciaca contó su pasado a un monje, siendo transcrita por el dominico Jacobo de la Voragine en la Legenda Aurea (1275). El pintor Nicolás Poussin representó a la santa de Egipto recibiendo la comunión en el río Jordán de manos de san Zósimo. Esa fue la gran confusión del papa Gregorio I "el Grande" en su sermón en la basílica de San Clemente de Roma (14.9.591) cuando ofreció la posibilidad de adaptar las circunstancias a la profecía judía; aunque en el fondo, con la tal proclama, la Iglesia católica pretendía reprimir la corriente gnóstica. Por cierto, en el siglo XVII el dicho sermón también fue utilizado por el fanático Zevi Cabbatai, un judío de origen turco, quien decía ser la reencarnación de Cristo.

Mejor habría sido si san Gregorio I "Magno" hubiese hecho caso a lo escrito por el apóstol Tomás, quien a María Magdalena la creyó uno de los seis apóstoles (no 12). En realidad sería la mujer más sabia de todos ellos. Pero el papa san Gregorio mantuvo su degradación, y así María Magdalena traspasó los siglos llegando mal etiquetada hasta mucho después de que la gente tuviese libertad para leer el Nuevo Testamento en traducciones vernáculas. Ahora bien, dicha limitación no incluyó a los templarios del siglo XII, que habían sido instruidos por los monjes de la Orden de Sión, más sabios, conocedores del rechazo que había sentido el apóstol Pedro por María Magdalena. Quedó para la posteridad que Pedro le había dicho a la Magdalena: "Dinos de cuanto recuerdes que Jesús te dijo a ti sola; todo lo que sabes de Él pero nosotros ignoramos". Y es que María Magdalena, después de la Crucifixión, se confirma que dio ánimos a los desconsolados apóstoles y al resto de fieles, adentrándoles en la Buena Nueva. Fue la mujer que, sin duda alguna, si realmente no fue su esposa, tuvo méritos para haberlo sido. Era la mujer más sabia de todo el grupo de sus discípulos, incluidos los apóstoles.

Marjorie Malven escribió el libro "Venus in Sackcloth" para explicar el tránsito de María Magdalena de pecadora a compañera de Jesús. La misma idea también se plasmó en el arte, fuesen dibujos o relatos de la tradición islámica. En el siglo VII aparecieron en Europa las primeras muestras de una María Magdalena reivindicada, pero en el siglo XII aquellos peligrosos intentos para restablecer la dignidad de la esposa de Jesús fueron abortados por el Vaticano. Sólo quedaron inamovibles las imágenes del intento, pues llevaba muy ricas vestimentas, incluso portando cetro y corona, que no tienen explicación en la Madre de Dios, ya que obviamente debió de ser una pobre jovencita crecida en un país subdesarrollado. Negaron la evidencia, porque ya había costado mucho que la Madre de Dios tuviese un papel dentro de los ritos eclesiásticos. Por otra parte, el peligro de las féminas en la iglesia “petrina” sigue estando en que la sola mención de María Magdalena recuerda sus discusiones con el contrariado apóstol san Pedro. Presentar la Magdalena como emblema de lo pecaminoso, fue por la necesidad eclesiástica de reafirmar la alineación femenina en la Iglesia católica.

Durante el Renacimiento el arte sacó encubiertamente el tema de un Jesús enamorado de María Magdalena, y ello se nota mucho sobre todo en las obras de Giotto, en la Pietá de Miguel Ángel que se guarda en el Vaticano, y como no podía ser de otro modo, también en obras de Leonardo da Vinci y de Rafael. A la Magdalena también se la llamó “la Egipcia”, y la “Sacerdotisa negra”, y el arte sacro casi siempre la representó con el cabello rojizo, con objeto de remarcar el color iniciático de la diosa. A pesar de todo, siempre ha sido conflictivo el diferenciar entre María Madre de Jesús y la Magdalena. La Madre en el arte habitualmente llevó su cabeza tapada. Su vestido fue de color rojo, variándolo cuando alcanzó carácter sexual en María Magdalena. Así, para evitar confusiones el vestido de María Madre de Dios pasó a ser de color azul y los brazos siempre cubiertos con velo.

La primera referencia que presentó a María Magdalena abrazada a los pies de la cruz, la escribió san Juan en su Evangelio (19:25); donde además informó que estaban su Madre María, y la hermana de ésta, que también se llamaba María. De ahí que se divulgase la expresión Las Tres Marías, a lo cual contribuyó el alto riesgo de estar las tres en el lugar y hora de la Crucifixión, pues era evidente que podían haberlas llevado a presidio. Tal temor fue lo que hizo huir de allí mismo a los doce apóstoles.

 

HIEROS GAMOS”: EL MATRIMONIO SAGRADO

Después de una detectivesca investigación, el genealogista británico Laurance Gardner, difundió que María Magdalena era hija de un padre sirio y de una noble llamada Eucaria, y que habría nacido el año 3 d.C., o sea, que tenía 9 años menos que Jesús. En su libro "La herencia del Santo Grial" (Ed. Grijalbo, 1999) le atribuyó en total tres hijos. José Luís Jiménez escribió en el libro "El legado de María Magdalena", que en cierto retablo cisterciense se la presenta acompañada de dos niños. (Otros autores, a Jesús le niegan la paternidad, mientras que por el contrario alguno hay que le exagera la familia numerosa). Jesús, al iniciar su vida pública cuando tenía treinta años ya debía de estar casado, primero para no desobedecer el bíblico mandamiento: “Creced y multiplicaos”; y después porque la entrega absoluta a su misión se lo habría impedido.

La unión sagrada fue el “eslabón perdido” entre el cristianismo y el judaísmo. Sería después disfrazada por los teólogos y los sacerdotes sexistas de la iglesia patriarcal, pero apunta un resurgimiento por el interés en María Magdalena, la muy misteriosa mujer espiritualista. Los cristianos y los judíos estudian cómo mejor restablecer a la Sabiduría (Sophia) a su lugar legítimo, aquel que desde el siglo IV en Estambul-Constantinopla hizo construir una gran iglesia -varias veces reedificada- que conserva aún su nombre de Santa Sabiduría Divina (Santa Sofía). Se hacen esfuerzos para reconocerle a la sabiduría el papel que nunca ha tenido dentro del cristianismo; los gnósticos, en cambio, siempre le dedicaron muy buena poesía y frases de gran inspiración. Véanse dos ejemplos:

Sophia es la sabiduría,
Y es la luz de la Creación.
La luz brilla en los cielos
y los ángeles la irradian.

 

La sabiduría es el espejo sin defectos de la energía activa de Dios, y de la imagen de su calidad. Ella es una con Dios, y la unidad de todo. Existe al mismo tiempo como ser separado y como divinidad por derecho propio. (Libro de la Sabiduría; 7:25 - 26).

 

Quienes después de la Crucifixión escribieron muchos evangelios, dieron sentido a la existencia de Yeshua (Jesús, en griego) presentándolo cual una entidad divina (eón), y María Magdalena (Maríamne Magdal-eder) sería otro eón de diferente sexo llamada Sophia, nombre griego de la sabiduría. El libro gnóstico “Pistis Sophia” es un cuento al estilo reiterativo de los orientales antiguos, cansinamente repetitivo, que voy a tratar de sintetizar. Ambas emanaciones divinas (eones) protagonistas están condenados a moverse en el mundo de la materia. Sophia vino al mundo primero, aterrándola el descubrir que estaba completamente sola y separada de su fuente divina originaria, por lo cual creció muy angustiada. Se veía a si misma como una copia de “la consciencia pleana" (Pleroma). Para el filósofo Platón esta idílica copia de sexo femenino fue considerada benigna, pero el gnosticismo, en cambio, la imaginó vagando a través del mundo de la materia que ella no paraba de crear con su propio miedo. Dios sintió compasión de Sophia y le envió su "otra mitad", su doble platónico, con el cual eón ella se apareó.Es decir,, Cristo la rescató del mundo físico porque le reveló la esencia de Dios, de modo que recordando su origen ella pudiese regresar al "Pleroma” que era su verdadero estado (su “hogar&rdquoGuiño.

 

Según el dicho libro Jesús pasó doce años dando lecciones a sus apóstoles. Aquellos que primero buscaron la fe mediante el conocimiento empezaron por venerar la “Madre Sabiduría”, tras el principio femenino; aquel que el evangelista san Juan presentó coronada por doce estrellas (como las que hay en el actual símbolo de la Unión Europea). Afirmaban que María Magdalena le había hecho a Jesús treinta y nueve preguntas, debido a lo cual lógicamente después a ella se la consideró emblema de la sabiduría divina.

¿ESTUVO JESÚS CASADO CON MARÍA MAGDALENA? 

La hostilidad hacia un sacerdocio femenino se remonta a Orígenes y Tertuliano, ambos "Padres de la Iglesia", porque amenazaba el sacerdocio patriarcal. Fue por ellos que María Magdalena de Nueva Eva pasó a ser prostituta, aunque finalmente se la reconozca "Novia mística" de Jesús, quizá porque en el Consejo de Cartago (año 397) ya la clasificaron como "Consorte del Mesías". También los cátaros y muchos heterodoxos vieron a María Magdalena como una mujer "consorte espiritual" de Jesús, hasta el punto de que antes del siglo IV los gnósticos creyeron que la esposa de Jesús era superior a María, su madre. El motivo fue que Miqueas, ocho siglos antes de Cristo, había profetizado un definitivo matrimonio sagrado así: “Y tú, oh Magdalerder, colina de la hija de Sión; por ti llegará la soberanía de antaño, el reino que pertenece a la Hija de Jerusalén…”.

Para los clérigos que viven sujetos a las estructuras del poder de la Iglesia católica, María Magdalena no fue la esposa de Jesús. Insisten en afirmarlo ciegos ante el hecho de que un hombre como san Juan, ni siendo afeminado, se presente siempre muy evidentemente “enamorado” recostando su melenuda cabeza sobre el pecho del complacido Jesús en la Última Cena. Debió de ser María Magdalena su compañera y su mejor amiga,..y su sucesora; la misma que muy arriesgadamente trajo el cristianismo hasta el Sur de las Galias, logrando con su esfuerzo y el de sus acompañantes, que floreciese y perdurase la Buena Nueva.

Lo indiscutible es que María Magdalena fue la oculta heroína incluso de los Cuatro Evangelios principales, y ello a pesar de permanecer su personalidad disfrazada; aunque, según el estudio de A. Grassi (1989), muy bien conocida por sus veneradores "Sanjuanistas”.

Aún tengo otra imagen de María Magdalena, nunca antes reconocida como tal. Está esculpida en la catedral de Zamora (España). Es sabido que cada tradición artística -también entre los cristianos- recompuso a su manera los temas propuestos. Sucedió lo mismo al tratar la figura de la principal discípula de Jesucristo. Cuando los escultores de la Iglesia católica quisieron presentar a María Magdalena empleando los pobres recursos plásticos del arte románico, bastó que incluyeran un libro en sus manos porque debieron de saber mejor que en la actualidad que era autora de un evangelio que lleva su nombre.

En detrimento de la Iglesia "Sanjuanista", la Iglesia católico-romana finalmente fue “petrina”, resultando extraordinariamente jerarquizada basándose en el "Cuarto Evangelio", por lo cual, al quedar demostrada la tergiversada personalidad de María Magdalena, lo lamentarían los máximos iniciados de la Orden de Sión y la de los caballeros templarios, dado que después fueron partidarios de un "mensaje dinástico" y protectores de la "estirpe davídica". Aquella idea tuvo repercusión sangrienta en sur de Francia, y allí se deben buscar los vestigios. Hace unas semanas estuve en Foix, y al descender de la torre circular del castillo, visité la iglesia dedicada a san Volusien, un artir del siglo IX. En una capilla lateral hay arrinconado y muy deteriorado -pero entero- un altar que se salvó de la destrucción por encontrarse, quizá, en una aldea remota de montaña, o en algún lugar,…pero de cara a la pared, porque no se habría librado del fuego. La Magdalena ocupa el lugar de san Juan sin ninguna clase de duda. 

Un gran número de dignatarios del Temple procedían de familias herejes del sur de Francia, de forma que en la orden del Temple hubo más cátaros que católicos. Pierre des Vaux-de-Cernay, en su “Historia Albigense”, especifica además que: “Los heréticos decían que santa María Magdalena era la concubina de Jesucristo”, y dicha opinión sobre la Magdalena, según sigue diciendo ya justificaba:“...Que esos perros repugnantes sean exterminados en la misma festividad de aquella a quien insultaban”.

 

MARÍA MAGDALENA DESEMBARCÓCON OTROS SETENTA Y DOS FIELES

 

Santa Marta, anfitriona de Jesús, había nacido de sangre real... de su padre heredó siete castillos, entre los cuales Magdala y Betania...embarcaron junto con Lázaro y su hermana María (entonces encinta) y Máximo, en dirección a Marsella; espués fueron a Aix-en-Provence".

La “primera familia de cristianismo” vivió en el Sur de Francia, y dicha idea se encajó en las creencias de épocas medievales. En el año 950, Rabanus Maurus, el obispo de Mayence, escribió cómo Martha había convertido a la gente de Tarascon, donde ella vivió, hasta que su muerte (supuestamente el año 68), en una casa de rezo donde ahora hay su iglesia. Las excavaciones fueron realizadas en 1187, y fueron encontrados los huesos, presuntos, de santa Marta. También con el tiempo serían encontrados los de María Magdalena. Los del resucitado san Lázaro, en cambio, ya habían sido hallados años antes (1146) y están en la cripta de la catedral de San Victor de Marsella. Allí hay también una imagen de color negro llamada Notre-Dame de la Confession, según la tradición esculpida por el evangelista san Lucas.

Según investigó Cristopher Wikombe "The chapel of the courtesan and Quarrel of the Magdalene" (Art Bulletín, N.Y., 1.7.2002, vol 84 -nº2 -ps.273 a 292) un manuscrito del siglo II, escrito en griego, testimonió la predicación de María Magdalena en Provenza, siendo copiados por Rabano Mauro, obispo de Maguncia y autor de "La vida de María Magdalena", quien situó su predicación en la ciudad de Marsella (Fr.), exactamente en el Templo de Diana, donde está la actual plaza Lanche.

En resumen; después de la Crucifixión María Magdalena y su hija Sara-Tamar, acompañadas de setenta y dos discípulos, llegaron al sur de Francia donde serían bien acogidos por la población de etnia judía residente desde siglos antes. Cuando el año 44 desembarcaron en la costa francesa llevaba sus tres hijos (dos hijos y una hija). Aquella llegada masiva de fieles a Jesucristo fue recogida en el año 600 en un documento de la Biblioteca de París y divulgado en 1895 por M. Beggh "The cult of the black Virgin" (Ed, Arkana- Londres).

Al respecto del desembarco en la Camargue (Fr.), los caballeros templarios, pudieron haber tenido mucha mejor información que nosotros en la actualidad. Al menos en vida de Arnau de Torroja ellos siempre desearon reivindicar el papel inicial de María Magdalena en la vida de Jesús, conscientes de que el cristianismo primitivo no discriminaba al sexo femenino. Fue a partir de san Agustín (otro "Padre de la Iglésia", + 430) que erróneamente se la presentó cual una Eva perversa y pecadora. El texto hebreo no utiliza “bethulah” (virgen), sino ”halamah” que significa mujer joven, por lo que la traducción griega en que se basan los cristianos debería decir “neanis” en vez de “partenos”. Luego se aprovechó un versículo del profeta Isaías (7:14) para contrarrestar la mala fama de María Magdalena. Pondré un simil actual: Al traducir del alemán al español el vocablo “jungfrau”, su significado es virgen, y a la vez mujer joven.

Los exiliados seguidores de Jesús partieron de tierras de Judea el año 44 acusados de sedición. Creyeron los templarios que los seguidores de Jesús, sadoquitas, sicarios y nazareos fueron sinónimos de zelote. También está documentada la persecución de los descendientes de David por varios emperadores romanos, hasta el punto que cronistas de la talla de Hegesipo y Eusebio supusieron que los Desposyni ("Herederos, o “Pertenecientes, al Señor&rdquoGuiño habían sido aniquilados por completo. Según Laurance Garner "La Estirpe del Santo Grial" (2007) los documentos genealógicos del linaje davídico no fueron destruidos por los romanos, siendo pruebas que los “desposyni”, ayudados por el rey Herodes, desde Antioquía se embarcaron y llegaron a la costa de Provenza fundando la Iglesia Nazarena que cuestionaba algunos dogmas católicos, entre los cuales el virginal alumbramiento de María.

En los archivos del Vaticano consta que en el 318 una delegación de descendientes mesiánicos se enfrentó al sumo pontífice Silvestre en el Vaticano. Los herederos de la "Familia Davídica" insistieron en que "el Camino" enseñado por Jesús (cuyo nombre nunca empleaban para bautizar a sus hijos), no podía continuar dirigida por un régimen imperial y despótico. A pesar de los diversos expedientes genealógicos que les fueron presentados, los cardenales católicos declinaron sus argumentos y se acercaron aún más al emperador Constantino.

 

Según diversas tradiciones entre los desembarcados estaría José de Arimatea portando el Grial y María Magdalena, esposa/hermana/novia de Jesús, ya que sin duda todo rabino debía estar casado. San Pablo escribió:”Uno no puede ser un buen guía si no sabe conducir su propia familia”. Me ocupo más extensamente del tal viaje en mi website Las tres coronas de Arnau de Torroja (Cristo) María Magdalena y los setenta y dos seguidores de Jesús triunfaron entre las comunidades judías del litoral y sus nombres se recuerdan todavía en la toponímica de los pueblos de todo el sur de Francia, debido al gran fervor religioso que despertaron con su predicación del “Camino" (Buena Nueva/Evangelio). Muchos de ellos se unieron en matrimonio a otros judíos residentes en el actual Sur de Francia desde el reinado del franco Pipino “el Breve” y después de su hijo el emperador Carlomagno. Gracias a los judíos, ellos, siendo soberanos ilegítimos, desarrollaré en su momento cómo se las ingeniaron para reinar “por derecho divino” .

A todo lo dicho, apostillaré, como sumerólogo autodidacta, que la tan traida y llevada legitimidad de la línea sanguínea que apoyó la descendencia de Jesucristo, resultan tener implicaciones mucho más antiguas y más amplias de lo que les ha sido atribuido. Fijémonos bien en que el vocablo hebreo sabbath, sábado (del acadio shabattu, o shapattu), significó originalmente “Festival de la diosa de la Luna, cuando menstrua”.

LA INVENCIÓN DE SU TUMBA EN EL SUR DE FRANCIA

 

Los fieles a Jesús que llegaron a Provenza se beneficiaron de que en Arles existía un ancestral culto a la diosa egipcia Isis, siendo trastocado por la compañera/novia/esposa de Jesús. En el Sur de Francia con el paso de los siglos su veneración aún se magnificó gracias al descubrimiento de su cadáver.

María Magdalena remitió a los meridionales galos a una religión matriarcal ancestral, y además encarnó a la belleza negra del Cantar de los Cantares. Fue cual una sagrada sacerdotisa que -como emulando a Isis-, se consideró al mismo tiempo hermana y esposa de la divinidad principal. Los cronistas medievales recogieron esta tradición, ya que según Eusebio en su "Historia Eclesiástica" (III-XII): Los discípulos de Jesús fueron perseguidos en toda Palestina tras la Crucifixión, siendo cuando María Magdalena y otros fieles llegaron clandestinamente a la Galia donde se refugiaron, siendo luego muy influyentes entre las comunidades judías que ya existían en el Sur de Francia. En el año 42, siendo Domiciano emperador de Roma, también mandó perseguirlos. Incluso los judíos hispanos ya constan documentados en el siglo II.

En 1279 los huesos de María Magdalena fueron encontrados cerca de la localidad llamada hoy Saint-Maximim-la-Sainte-Baume. El milagroso hallazgo lo apoyaba el sueño (9 -12-1279) del rey Carlos II, futuro rey de Sicilia, conde de Provenza y sobrino del san Luís rey de Francia. Había soñado con una tumba que contenía huesos al pie del oratorio del sepulcro de san Maximino, la cual luego alcanzó el mérito de ser la “Tercera tumba del cristianismo,” debido a la presencia del cráneo de María Magdalena justo donde Carlos de Anjou había ordenado excavar al pie de un gran peñasco. Se encontró un brazo y la calavera de María Magdalena, allí donde se suponían custodiadas sus reliquias por los monjes casianos desde el siglo V.

Al investigar las posibilidades de su sueño, se encontró un documento del año 710, que decía: “Aquí reposa el cuerpo de María Magdalena”. Aunque el tal documento no se conservó, un año más después del hallazgo el rey lo reconoció oficialmente. En 1300, la catedral de Saint Maximín se convirtió en una peregrinación para todos los herejes cátaros, convencidos de que María Magdalena había estado casada con el Jesucristo!. El muy regio promotor de su veneración consiguió que los avalara el Sumo Pontífice, haciendo trasladarlos a la zona donde él tenía la máxima influencia, construyendo expresamente una capilla para venerarlos en 1295. Su descendiente, el muy prestigioso rey René, continuó con la dicha promoción, siendo muy efectiva, porque Rene de Anjou no sólo fue un gran sabio, muy erudito, sino también Gran Maestre de la Orden de Sión, aunque entonces ya había degenerado en el priorato Prieuré Notre-Dame-de-Sion por falta de miembros.

Durante siglos la cueva del macizo rocoso cerca de la localidad llamada hoy Saint Maximin-La-Sainte-Baume fue meta de peregrinaje para quienes querían ver allí dónde María Magdalena supuestamente pasó los últimos años de su vida. La llaman aún el “Antro llorón”. Se abre en la dura roca vertical y muy lisa de una mole montañosa. Es una zona boscosa de Provenza que en el siglo XVII fue jalonada con altares para celebrar "Vía Crucis" al aire libre. La enorme cavidad que es llamada La Sainte Baume, cerca de la localidad de Saint Maximin, cobró tanta importancia que se construyó un gran monasterio en su interior; y la excusa fue que allí había vivido como penitente María Magdalena.

Impresiona mucho contemplar, a media altura de una peña vertical de cientos de metros, un antro tan enorme donde, hasta fundarse el monasterio en su interior, para llegar hasta allí no existía acceso alguno. Los monjes desde el siglo V eventualmente facilitaban el acceso a la dicha cueva, porque en el punto álgido de fervorosidad por la Santa pelirroja, incluso los reyes fueron allí en peregrinaje. Accedían hasta la cueva a caballo, mediante un artilugio que utilizaba poleas para elevarlos.

Fue en el Renacimiento cuando los expedientes de la asociación Prieuré Notre-Dame-de-Sion siguieron la iniciativa de René de Anjou, rey de Nápoles, siendo continuado en su afán por otros devotos de los círculos artísticos oficiales, como los del arte de Giotto da Bondone, de Leonardo da Vinci, de Van Eyck, etc.. Se ha descubierto en Cataluña que Leonardo pintó a la Magdalena leyendo recostada sobre la hierba. Se trata de un cuadro al óleo realizado el año 1504 sobre una lámina de cobre de 15 x 12’5 cm.. El descubridor de La Magdalena Leggente fue José Luís Espejo, quien en su libro El viaje secreto de Leonardo da Vinci (2010) aportó numerosos argumentos demostrativos de que lo pintaría entre 1481 y 1483, en el transcurso de su primer viaje, cuando debió de visitar incluso la montañ de Montserrat. En 1505 el famoso Corregio pintó una escena casi igual con la María Magdalena recostada.

Discretamente resurgieron muchos defensores de la herencia de María Magdalena. El rey Renato de Anjou (+1480) que a propuesta de la Generalitat, también fue rey de Cataluña entre los años 1466 y 1472, además de su orientación Rosa-Cruz (AA, como Leonardo da Vinci y Notradamus) perteneció a la Orden del Temple, siendo por su iniciativa que trasladaron los restos de la Magdalena, desde Vézelay a su zona de influencia en la Provenza, con objeto de reunirlos con los otros encontrados.

Contento por ser custodio de tan famosas reliquias, el rey René d’Anjou entonces promocionó temas teatrales sobre la idílica región griega llamada Arcadia, acentuando la importancia del curso subterráneo del río mítico río Alfeo, porque aludía de maravilla su conocimiento “subterráneo” acerca de la familia de Jesús. Unos conocimientos que seguían ocultos para el Papa y los grandes cardenales.

Desde entonces a María Magdalena en Provenza se la recordó como "Señora de las Aguas",debido a que pudo superar con éxito una tan larga travesía marítima; lo cual me recuerda a la Virgen del Carmen, una de tantas advocaciones de la Virgen María. En el catolicismo a María Magdalena se la venera el dia 22 de julio, pero en cambio en Marsella lo hacen cada día 2 de febrero (la Candelaria) en la antigua iglesia fortificada de San Victor. El fuerte rastro de cristianismo antiguo allí aún perdura, y en Saintes Maries-de-la-Mer (Camarga- Fr.), donde se cree que desembarcaron, los gitanos se concentran anualmente cada 25 de mayo para venerar a su patrona santa Sara, a la que representan mediante una imagen de tez negra cubierta con numerosos vestidos superpuestos. Por cierto; los templarios se sabe que en sus ritos pronunciaban el vocablo Selah, corrupción de Shiloh, que es un lugar sagrado cerca de Jerusalén, cuyo nombre aparece en el Antiguo Testamento como sinónimo de Mesías, con la paradoja que era del género femenino para los judíos, debiendo referirse a María Magdalena porque tuvo la piel oscura como toda la familia de los Asmoneos.

Se explica en la Camarga francesa que santa Sara fue una sirviente de las "Tres Marías" (Según el "Evangelio de Felipe", 59, 6-11, éstas fueron: Madre, hermana y compañera de Jesús). Muchos ignoran que Sara no era un nombre hebreo, sino un título israelí que significó princesa. Lo que cuenta la tradición es que Sara-Tamar, era hermana del niño que llevaba en brazos cuando desembarcó, y al cabo de los años fue además madre de otros hijos. Después probablemente éstos se emparentaron con los reyes merovíngios, de largas cabelleras. Sin admitir tal vinculación familiar, no se explica el motivo por el cual dichos monarcas creyeron haber sido elegidos por voluntad divina. Tan sólo se puede justificar dicha pretensión si se sabían descendientes de santa Sara-Tamar, la presunta hija de Jesucristo y María Magdalena.

Quien desee más información sobre María Magdalena le recomiendo el libro de Margaret Starbird "María Magdalena y el santo Grial" (Ed. Planeta, 2004), pues aquí –por ser un apéndice anexo- tan sólo esbozo parte de los presuntos privilegiados conocimientos de Arnau de Torroja

Ramón Ramonet Riu: Anexo a “LAS TRES CORONAS”. Barcelona (C) Col.: REVISIÓN CULTURAL


Publicado por ramonetriu @ 12:52
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